(continuación VÁRICES)

 

EL TRATAMIENTO

La maniobra quirúrgica tradicional para el tratamiento de la IVC es un procedimiento conocido como stripping, que en inglés quiere decir arrancamiento (strip off = arrancar).

Precisamente, consiste en la extracción de la vena enferma a través de incisiones que se realizan a nivel inguinal y del tobillo. La vena safena es ligada y seccionada para luego ser extraída con una maniobra que le da el nombre al procedimiento. Implica un traumatismo considerable que en el post-operatorio se pone en evidencia por hematomas, dolor, edema y alteraciones de la sensibilidad del pie. La actividad suele estar limitada por treinta días. Con esta técnica, de haber venas perforantes insuficientes, éstas deben ser además, abordadas en su ubicación por incisiones que permitan su ligadura.

En el caso que deba tratarse, ya no la safena, sino alguna de sus colateralas, éstas se abordan selectivamente por incisiones menores de un centímetro que se repiten cada 6 a 10cm para extraerlas. En este caso, el traumatismo e invalidez post-operatorios no son tan importantes.

Como aporte de última generación para el tratamiento de esta patología, en años recientes se ha desarrollado el láser endovenoso.

 

LÁSER ENDOVENOSO
Es un tratamiento que, en la gran mayoría de los casos, puede sustituir a la técnica del stripping. Es una técnica minivasiva, rápida, precisa y delicada que se lleva a cabo a través de una simple punción por la que se introduce una fibra óptica en la luz de la vena a tratar (fibra óptica láser endovascular).

 

LÁSER VASCULAR ENDOVENOSO

 VÁRICE

 VENA VARICOSA TRATADA

 PUNCIÓN DISPARO LÁSER

 

Como se ve en el dibujo, con esta técnica las venas no son extraídas, sino que son cerradas desde su interior (tramo de vena en rojo del dibujo), por la quemadura que produce el disparo de luz láser en las paredes de la vena. Para hacerlo, la vena es puncionada y canalizada con un tubo de fibra óptica al que se asocia el láser.

Este procedimiento debe ser realizado por Cirujano Vascular y se realiza con anestesia local sola o potenciada por sedación. Se trata pues, de una cirugía de tipo ambulatoria. Esto quiere decir que una vez que la persona se ha recuperado de la anestesia y que la evaluación clínica asegura que está en condiciones, se va al domicilio.

Es un tratamiento muy bien tolerado. Tiene excelentes resultados clínicos y estéticos y el reintegro a la actividad es precoz, no requiriendo reposo prolongado. Como todo procedimiento mininvasio no presenta contraindicaciones particulares.

Debe saberse que, a pesar de tener una indicación amplia, en algunos casos no sustituye a los procedimientos convencionales. Es el caso de las várices colaterales serpiginosas. Por lo tanto, a veces debe combinarse con técnicas convencionales.

Pero también hay otras situaciones en las que puede ser necesario apelar a técnicas complementarias. A veces, la patología venosa de MMII presenta distintos tipos de venas a tratar: las várices, las varículas y las telangiectasias y entonces al tratamiento con láser endovenoso de las várices se asocian de manera secuencial, otros dos tipos de procedimientos: la esclerosis y el láser transdérmico.

 

VARÍCULAS DÉRMICAS O TELANGIECTASIAS

Se trata de vasos venosos de pequeño calibre que se translucen a través de la piel. Si bien su ubicación más frecuente es en los MMII, también pueden verse en otras zonas, como en la cara. Algunas tienen un color rojo vinoso, otras azul. A nivel de MMII se ubican más frecuentemente en la cara interna de la rodilla y muslo, en la cara posterior de muslo y en los tobillos.

Si bien suele haber una tendencia constitucional, aumentan con los embarazos, la edad y la influencia estrogénica (anticonceptivos y situaciones clínicas que determinan hiperestrogenismo).

A diferencia de la IVC, estas entidades no generan complicaciones y son -casi exclusivamente- patrimonio del sexo femenino. Su mayor impacto es estético, aunque eventualmente pueden causar un dolor de tipo quemante.

El tratamiento, como ya se dijo, se realiza en base a esclerosantes y a láser transdérmico, para los que se requieren varias sesiones dependiendo de la respuesta de cada paciente. Cuando se asocian a várices, para el logro de los mejores resultados y evitar su recidiva, lo más adecuado es primero intervenir sobre las várices, luego proceder a la esclerosis y finalmente la aplicación de láser transdérmico en las varículas remanentes.

Várices y varículas son manifestaciones de una enfermedad venosa con repercusión estética que pueden tener una misma causa o no, presentarse conjunta o separadamente, y cuyo tratamiento es diferente, aunque en algunos casos complementario.

 
Anterior <<  1   2   3 
 
Antonio Costa 3572 - 11300 Montevideo - Uruguay - Teléfono: (+598 2) 622 06 08
e-mail: informes@clinicaswiss.com - www.clinicaswiss.com
Site developed by InnovaAge® Powered by InnovaPortal©